Mando Diao, adelante pase lo que pase

A Mando Diao se le juntó todo a la hora de determinar cuál sería su siguiente paso. Después de Aelita, el más electrónico y también controvertido disco de los suecos, Gustaf Norén decidió salir de la formación. Norén, guitarrista desde los inicios de Mando Diao, era uno de los pilares del grupo. La reacción de la banda y la de su líder, Björn Dixgård, fue la de concentrarse en lo bueno y dejar al margen todo lo demás. El resultado es Good Times, uno de los mejores reflejos de las dos doradas del grupo, que presentarán este verano en Mundaka Festival y Low Festival.

 

Vuestro último disco fue un volantazo en cierto sentido. ¿Estáis contentos con la vuelta a los orígenes de Good Times?

Totalmente. Teníamos el mismo objetivo que nos marcamos cada vez que hacemos un disco, que es el de transmitir la idea de una banda tocando en una habitación, todos juntos, concentrados en la música. Y creo que lo hemos conseguido, así que sí, estoy realmente contento con cómo ha salido todo.

Es un disco muy especial por sus antecedentes. ¿Cuál es su origen?

Tiene muchísima inspiración de diferentes áreas. No hemos trabajado sólo con referencias musicales, como solemos hacer; queríamos movernos con la idea de que cada canción tuviera entidad propia. Trabajamos con movimientos, tratamos de describir movimientos. Esa es una de las cosas más importantes. Además, es un disco en el que, por primera vez, todos hemos participado en la composición; lo cual es muy bonito. Además, tenemos a Jens (Siverstedt), que compone canciones desde hace años y ha sido muy bueno poder incluirle en todo esto.

Por eso decía que es un disco especial. ¿Cómo ha sido la salida de Gustaf Norén después de tanto tiempo?

Siempre es complicado afrontar las rupturas y todo eso. Cuando una relación termina es algo importante. Pero bueno, al final son cosas que pasan en la vida y no es la primera vez que alguien sale del grupo; llevamos haciendo esto durante 18 años y creo que, de alguna manera, estamos preparados para estas cosas. Lo que aprendemos de todo esto es que tenemos que cuidar las relaciones y la amistad. Eso es lo más importante para nosotros ahora. Fue muy negativo lo que pasó, pero ahora hay una oportunidad muy buena. Hacer el disco fue un gran alivio para nosotros y lo pasamos muy bien; por eso lo llamamos Good Times (risas).

Se fue Gustaf Norén, pero todo parece responder al mantra de “cambiarlo todo para que nada cambie”. Es el disco más Mando Diao.

Sí. Este tipo de cosas pueden pasar, así que tienes que recordar lo que tienes y por qué estás haciendo esto. Nosotros nos preguntamos en su momento por qué debíamos continuar: el amor por el grupo sigue ahí, el amor entre nosotros también. Dejémoslo a un lado y hagamos un disco. La única línea roja de este disco era el alma, hacerlo con el corazón, y creo que hay canciones en este disco que están hechas con el alma y con amor. Hay mucho de eso en este disco.

Hay muchas referencias a la música negra en este disco, pero también hay reminiscencias de vuestro disco anterior, de dance rock, vocoders…

Siempre nos hemos fijado mucho en el Screamadelica de Primal Scream; nos encanta ese tipo de combinación que mezcla el rock con elementos modernos y bailables. Queríamos hacer eso en ese disco. Teníamos un objetivo, que era el de hacer algo diferente con este disco, y creo que lo conseguimos: son canciones en las que estamos moviéndonos y bailando todo el tiempo. Y esto es gracias a la combinación entre rock&roll y el dance, el disco y el house.

 

Texto: Jorge Salas.